Tienda pequeña, exigente, en Colonia Juárez. Cada disco aquí pasó por la aguja antes de la repisa. Si no canta, no entra.

Se empareja con altavoces o audífonos Bluetooth.















































































Esta semana llegaron cuarenta y tres discos. Quedaron seis en piso.
Los otros treinta y siete se fueron a la trastienda o a la fila de “quizá el mes que viene”.
Los seis que ven aquí tienen algo en común: los puse en el plato y se me olvidó lo que estaba haciendo. Es la única prueba que aplico.
Coltrane, Dolphy, Ayler, Sanders. La caja de Pandora del free, abierta con cuidado.
Sellos cubanos y boricuas de los 60 y 70. Fania, Tico, Areito, Egrem.
Lo que sampleó cada beatmaker entre 1990 y hoy. Original, no reissue.
Discos Fuentes, Discos Tropical, Peerless. Polvo en las repisas, fuego en los surcos.
Solo prensajes que respetan la fuente. Awesome Tapes, Strut, Soul Jazz, Honest Jon's.
Grabaciones en vivo en Parker & Lenox, prensadas en CDMX, numeradas a mano.
Joyas accesibles para comenzar la colección sin perder el alma.
Originales documentados. La copia que firmaba el ingeniero en 1965.
Un disco al mes, escogido a mano por quien atiende la tienda. Sin algoritmo: una elección, una explicación, una pieza distinta cada cuatro semanas.
Hay discos que no exhibimos. Tirajes únicos, acetatos, firmadas, primeros prensajes en mint. Se muestran por cita previa.
Quince minutos, una caja fuerte, un Garrard 301. Si te llevas algo, te llevas también su historia.
La tienda es pequeña, deliberadamente. No tenemos cinco mil títulos: tenemos los cuarenta y siete que esta semana valen la pena.
Tocadiscos para probar antes de llevarte. Café de Mary a una cuadra. Sillas. Tiempo.
Cada lunes, tres párrafos sobre la pieza de la semana. Sin promos. Solo el disco y por qué importa.